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DANZATERAPIA - UNA TERAPIA SENSORIAL
PARA MEJORAR LA SALUD Y EL BIENESTAR


La danzaterapia es una terapia sensorial que permite la comunicación a través del movimiento y se empleas en psicoterapias para el ratamiento de padecimientos emocionales y psicológicos, y mejorar la salud y el bienestar.

¿Qué es la danzaterapia como terapia sensorial?

Danzaterapia

Casi todos los niños pueden expresar fácilmente sus sentimientos mucho antes de aprender a hablar valiéndose de otros medios de comunicación, como los movimientos corporales. Sin embargo, una vez que se adquiere el lenguaje es frecuente olvidar que el cuerpo conserva la capacidad de expresar ciertos sentimientos que preocupan, avergüenzan o simplemente son difíciles de describir con palabras. La terapia por medio de la danza tiene por objeto cultivar esa capacidad del cuerpo y ayudar así a la persona a reconocer y expresar sentimientos y conflictos que ha mantenido reprimidos.

Aunque la mayoría de los pueblos primitivos han estimado desde tiempo inmemorial las virtudes curativas de la danza, las complejas civilizaciones modernas no le atribuyeron utilidad terapéutica hasta el decenio de 1940, cuando unos bailarines estadounidenses empezaron a tratar con ella a enfermos mentales. Esta novedosa forma de tratamiento se ha desarrollado con mucha lentitud en otros países, donde todavía existen pocos terapeutas.


Utilidad de la danzaterapia para la salud y el bienestar

En el caso de los adultos, la terapia es un auxiliar en el tratamiento de padecimientos emocionales leves, como la ansiedad, la depresión y la dificultad para relacionarse con los demás, e incluso de algunos graves, como la esquizofrenia, los trastornos maniaco-depresivos, la anorexia, la bulimia y ciertos tipos de adicción. También son objeto de tratamiento los trastornos del aprendizaje y las enfermedades psicosomáticas relacionadas con el estrés, entre ellas algunos trastornos cardíacos.

Por lo que respecta a los niños, la terapia se emplea para tratar padecimientos emocionales, incapacidad para concentrarse, debilidad mental, dificultad para relacionarse con otros niños y autismo, así como los problemas de conducta originados por tensiones familiares, incluyendo malos tratos y abuso sexual. Los niños ciegos, sordos o con alguna otra incapacidad física también pueden beneficiarse.


¿Cómo es una consulta de danzaterapia como psicoterapia?

Además de ser psicoterapeuta o psicólogo educativo, el terapeuta debe tener amplios conocimientos sobre danza. Es posible que atienda en un consultorio o en cierta institución, que puede ser una clínica u hospital, un asilo o una escuela de educación especial. El paciente suele acudir a él por consejo de un médico, psicólogo, asistente social o maestro, aunque también puede hacerlo por propia iniciativa.

La terapia puede aplicarse a un solo paciente o a un grupo. En este último caso, antes de incorporar al paciente al grupo, el terapeuta conversará con él en privado. En general, los grupos de adultos se reúnen uno o dos días de la semana, por la tarde para ajustarse al horario de trabajo. Otros grupos se forman con niños, pacientes hospitalizados o ancianos que viven en asilos.

Aunque el desarrollo de las sesiones varía según el trastorno de que se trate y el estilo personal del terapeuta, en todas ellas se aplican ciertos principios básicos. Los participantes no necesitan tener conocimientos previos ni facilidad especial para la danza, y se procura desalentar la competencia entre ellos para evitar que se impongan metas excesivas. El objetivo es que cada paciente descubra su propia capacidad de movimiento y adquiera nuevas habilidades de expresión. No es necesario ser joven ni activo; los terapeutas están acostumbrados a tratar con personas de edad avanzada, débiles u obesas, y siempre procuran iniciar la terapia con ejercicios sencillos para que todas puedan realizarlos.

Aún así, el terapeuta debe estar informado sobre cualquier trastorno físico que padezca el paciente y, si lo juzga necesario, recomendará consultar al médico antes de determinar su tratamiento. Aunque permanecerá atento a la salud física del paciente, hay que recordar que su tarea principal consiste en tratar padecimientos emocionales y psicológicos.

Aunque en algunos casos bastan unas semanas de tratamiento, por lo general hace falta más tiempo para obtener los resultados apetecidos. El ejercicio activo es precedido de un periodo de gimnasia y estiramiento muscular. Luego es posible que se use un acompañamiento musical, sí bien a veces se prescinde de él para no distraer al paciente de su cometido. El terapeuta puede sugerir cierta secuencia de movimientos, pero no espera que el paciente la ejecute al pie de la letra, sino que aporte sus propias ideas.

De esta improvisación suele surgir un tema que los pacientes pueden desarrollar por separado, en parejas o en grupo, para luego conversar sobre su significado. Dicho tema podría ser, por ejemplo, una secuencia de movimientos que al principio son rápidos y enérgicos, pero pierden fuerza antes de terminar, o bien, un grupo cuyos miembros siempre se mueven a cierta distancia, sin acercarse ni alejarse más.

Al principio el terapeuta quizá tenga que ejecutar él mismo los temas iniciados por los pacientes para ayudarlos a explorar y resolver los problemas que encuentren; con el tiempo, los propios pacientes irán aprendiendo a resolverlos por sí solos. Después de un periodo de conversación, se les estimulará a expresar sus opiniones a través de nuevos movimientos, de modo que exista una interrelación constante entre sentimientos, conversación y movimiento.

En el caso de pacientes gravemente incapacitados, el terapeuta debe desplegar una perspicacia extraordinaria para establecer con él una relación sin palabras, lo que le permitirá darle apoyo durante los conflictos que inevitablemente surgirán en el curso de la terapia.


El punto de vista ortodoxo sobre la danzaterapia como terapia sensorial.

En manos competentes, la terapia por medio de la danza no entraña riesgo alguno, y cada vez hay más pruebas de sus beneficios psicológicos y emocionales. Su naturaleza no verbal la convierte en una forma de psicoterapia de particular utilidad en el caso de trastornos de la conducta y diversas enfermedades e incapacidades mentales.

Nota Importante:

El Consejo Profesional de Terapeutas le recomienda que se asegure que su terapeuta cumple con un código ético como terapeuta profesional, y de que cuenta con la formación adecuada en su especialidad, bien sea como especialista en la materia, o incluso como doctorado