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CÁNCER - CONSEJOS TERAPÉUTICOS


El cáncer es una alteración que afecta al proceso de crecimiento de las células de una determinada zona del cuerpo, y se puede tratar con terapias y medicinas naturales, otras terapias alternativas y consejos terapéuticos.


¿Qué es el cáncer?

Cáncer


El cáncer no es una enfermedad única. Es una alteración que afecta al proceso de crecimiento de las células de una determinada zona del cuerpo, siendo susceptible de amenazar a cualquier órgano, cada uno de los cuales manifiesta síntomas diversos. Los distintos tipos de cáncer se desarrollan cuando el sistema inmunológico del organismo deja de destruir las células que contienen información genética defectuosa y les permite reproducirse sin control. Los médicos saben que ciertos factores ambientales favorecen esa multiplicación, pero están lejos de desentrañar los misterios de esta enfermedad. Las terapias naturales tratan de cultivar el dominio que el paciente puede ejercer sobre su cuerpo.

Con frecuencia es difícil explicar de manera provechosa y objetiva qué es el cáncer, pues para muchas personas la sola mención de esa palabra evoca dolor y muerte; procuran evitar el tema, perdiendo la oportunidad de aprender más sobre él. No obstante, el término “cáncer” abarca muy diversos conjuntos de síntomas, algunos de ellos casi siempre curables.

Las causas, tratamientos y probabilidades de curación varían enormemente según el tipo de cáncer. El tabaquismo, por ejemplo, es una de las causas del cáncer de pulmón; el exceso de radiación ultravioleta, del cáncer de piel, y cierto tipo de alimentación, del cáncer de colon. La dieta rigurosa que se prescribe para este último es muy distinta del tratamiento para el cáncer de piel, y aunque el 98% de los enfermos de este cáncer sobreviven, apenas el 7% de las víctimas de cáncer de pulmón lo hacen por más de cinco años.

Las estadísticas de supervivencia pueden inducir a error, pues no suelen tener en cuenta en qué momento se diagnostica el mal y se inicia el tratamiento. En el caso de muchas formas de cáncer, el diagnóstico oportuno aumenta en gran medida las probabilidades de que la terapia tenga éxito; éste se mide por el tiempo que sobreviva el paciente.

Lo que todas las formas de cáncer tienen en común es el desarrollo de células anormales en alguna parte del cuerpo.
Las células del organismo se reproducen constantemente (más del 90% de ellas se sustituyen cada seis meses). Para ello se dividen en dos partes, cada una de las cuales recibe una porción del núcleo. Dentro de éste se halla la información genética, que determina el tipo de célula que ha de desarrollarse y rige su comportamiento.

A veces, de una célula que se divide se forman células anómalas (o bien, cancerosas o malignas), cuyas instrucciones genéticas son defectuosas y que empiezan a multiplicarse sin control, lo que constituye un tumor canceroso incipiente. Una de las tareas de los glóbulos blancos, integrantes del sistema inmunológico, consiste en destruir tales células al tener contacto con ellas.

Algunos investigadores creen que la formación de células anómalas no es infrecuente, pero que el sistema inmunológico se encarga de destruirlas. Sólo cuando dicho sistema falla o se enfrenta con más células anómalas de las que puede combatir, el tumor canceroso crece.

Ciertas células malignas se reproducen con mucha mayor rapidez que otras: el cáncer de útero es de desarrollo lento, mientras que el de cuello uterino crece deprisa. Las células anómalas también pueden viajar por vía sanguínea o linfática y formar otros tumores (llamados secundarios) en puntos alejados del lugar donde se originaron. Este proceso de diseminación se denomina metástasis.

Existen más de 200 formas de cáncer que reciben diversos nombres según la parte del cuerpo afectada. El grupo principal de padecimientos cancerosos es el de los carcinomas, que se desarrollan en las membranas internas y externas, en las cavidades y en la mayoría de los órganos del cuerpo, como los pulmones, el cuello del útero y los senos. El segundo grupo está constituido por los sarcomas, que afectan tejidos conjuntivos, como los músculos y los huesos. Designaciones más específicas son leucemia (cáncer de los glóbulos blancos de la sangre), linfoma (cáncer del tejido linfoide), osteosarcoma (cáncer de los huesos), encefaloma (cáncer del cerebro) y melanoma (una forma de cáncer de piel).

Cerca de dos terceras partes de las personas que mueren de cáncer llegan al menos a los 65 años de edad. 

Podríamos decir que el cáncer es la consecuencia extrema de haber hecho las cosas mal: mala nutrición que ha llevado progresivamente a la intensa desnutrición celular, alto nivel de intoxicación por sustancias tóxicas como metales pesados, plásticos y otros elementos que de nos ser eliminados rápidamente solo incrementan la posibilidad de mutación celular y finalmente un procesamiento mental de negatividad, pesimismo y depresión maligna, donde la idea que prevalece es la inactividad y la muerte.

Podríamos resumir que el cáncer no es otra cosa que el nivel más alto de desequilibrio del Estrés Oxidativo (balance entre radicales libres que dañan las células y los antioxidantes que actúan como escudos), o dicho de otro forma, el cáncer es el nivel extremo de la condición conocida como inflamación y para ser más precisos el V nivel de la inflamación donde son dañadas múltiples zonas y orgánulos celulares por los radicales libres.

Las causas del cáncer

En algunos casos de cáncer interviene la herencia. Por ejemplo, una mujer cuya madre, tía o hermana haya padecido cáncer de mama tiene cuatro veces más probabilidades de padecerlo también. Las personas que fuman poco y alguno de cuyos padres ha enfermado de cáncer de pulmón corren un riesgo 15 veces mayor de contraerlo que las demás personas que fuman poco. Quienes tienen tez blanca o rosada, cabello rubio y ojos azules (rasgos genéticos todos ellos) son más propensos al cáncer de piel. Ciertas leucemias muestran también una tendencia familiar.

Aún así hay que tener en cuenta que esas estadísticas no valoran el hecho de que las personas que tienen los mismos tipos de cáncer dentro de un grupo familiar, siguen los mismos patrones de alimentación, ambiente y actitud psicológica frente a lo solución de problemas. Otros estudios que indican que al variar estos condicionantes la genética pasa a un segundo plano debido a que por encima de la condición biológica, la epigenética (acción del medio ambiente y alimentación sobre los genes) es la más importante. Podríamos concluir que la genética como causa ineludible de enfermedades está sobrevalorada.

El riesgo de contraer cáncer aumenta asimismo entre las personas que padecen ciertas enfermedades, como colitis ulcerosa, anemia perniciosa y hepatitis del tipo B.
Sin embargo, los factores ambientales tienen más importancia que la herencia y las enfermedades en el desarrollo del cáncer. Incluso una causa aparentemente genética puede ser en realidad ambiental; tal es el caso de quienes adoptan una alimentación o régimen de vida poco saludables siguiendo el ejemplo de sus padres, y contraen así las mismas enfermedades.

Entre los muchos factores ambientales cancerígenos (que aumentan el riesgo de contraer cáncer) se cuentan el tabaquismo, la inhalación de partículas de asbesto, la abundancia de grasas en la alimentación, el consumo inmoderado de bebidas alcohólicas, tomar el sol en exceso y la exposición a ciertos tipos de radiación y a diversas sustancias.

Es posible evitar o reducir al mínimo la exposición a algunos de esos factores a fin de eliminar el riesgo. Por ejemplo, no es probable que los baños de sol esporádicos de una o dos horas de duración produzcan cáncer de piel; el peligro estriba en que la exposición sea prolongada y frecuente y en que no se use una crema protectora adecuada, sobre todo si se tiene la tez blanca.
Tampoco una copa ocasional produce cáncer de hígado; lo que puede producirlo es el consumo habitual y excesivo de bebidas alcohólicas, en particular si se combina con el tabaquismo.

Al parecer, en el desarrollo del cáncer intervienen también factores psicológicos. Las personas introvertidas muestran mayor propensión a la enfermedad que las extrovertidas, y la depresión, el duelo por la pérdida de un ser querido, así como otras formas de estrés, pueden aumentar el riesgo.


Recomendaciones para mejorar el cáncer

La mayoría de las terapias naturales están encaminadas a estimular la voluntad de vivir del paciente, a fin de fortalecer sus defensas naturales, pues son éstas las que previenen el desarrollo del cáncer en circunstancias normales. Las células cancerosas no sólo se consideran causantes de la enfermedad, sino síntomas de que el equilibrio del organismo se ha alterado; para restablecerlo, algunos terapeutas prestan particular atención a la alimentación, mientras que otros hacen hincapié en la mente y las emociones del enfermo.


Consejos de Naturopatía como terapia natural para el cáncer

Se prescribe adoptar una alimentación y un régimen de vida saludables, no con la pretensión de curar la enfermedad sino de prevenirla, y como complemento del tratamiento alopático.
Los diversos regímenes ideados por los naturópatas coinciden en los siguientes puntos: una dieta básicamente vegetariana, a veces incluso carente de alimentos de origen animal; un gran consumo de alimentos crudos, con preferencia los de cultivo orgánico (sin fertilizantes ni plaguicidas químicos); una ingestión mínima de azúcar y sal, y la desintoxicación del cuerpo por ayuno o por enemas.

Las investigaciones médicas han demostrado que los cánceres de colon, mama y estómago, en particular, se presentan menos en las sociedades cuya alimentación es pobre en grasas y carne y rica en fibra. El beneficio de la fibra quizá radique en que acelera el paso de los productos de desecho por el tracto digestivo, de modo que las sustancias cancerígenas no permanecen demasiado tiempo en el cuerpo.
En estos principios se basan la terapia de Gerson y la dieta de Bristol, las más conocidas para los enfermos de cáncer.

Terapia de Gerson. La ideó en la década de 1920 el médico alemán Max Gerson para combatir su propia migraña. Luego la recomendó a sus pacientes, entre ellos algunos enfermos de tuberculosis o cáncer, y muchos mejoraron. Su finalidad es depurar el organismo de sustancias tóxicas acumuladas, estimular la producción de enzimas para mejorar la digestión, restablecer el equilibrio de vitaminas y minerales, y fomentar una actitud positiva hacia el cuerpo y hacia la vida en general.

El cumplimiento del régimen estricto exige tiempo. Cada hora hay que tomar 13 zumos recién hechos: uno de naranja, cuatro de verduras de hoja verde, cuatro de zanahoria y manzana, y cuatro de hígado de ternera. Todos los productos deben ser de cultivo orgánico. Además, es necesario aplicar enemas depurativos de cafeína y aceite de ricino con regularidad. Las comidas son a base de ensaladas, avena y patatas al horno.
El paciente puede sufrir vómito, diarrea e irritación de la piel durante la fase de depuración, y probablemente requiera apoyo psicológico.

Dieta de Bristol. Ideada por el médico Alec Forbes, llegó a utilizarse en algunas clínicas oncológicas: se comienza por el consumo exclusivo de alimentos vegetales, casi todos crudos y, a medida que mejora el paciente, se le permite ingerir pequeñas cantidades de aceite vegetal, huevo, aves y pescado.
Dichas clínicas han ido variando el régimen, que en la actualidad consta básicamente de frutas y verduras frescas, cereales y leguminosas enteros, así como un poco de pescado, huevos, aves criadas en espacios abiertos e incluso carne roja de ganado criado sin alimentos químicos. Se permiten más alimentos cocidos, así como yogur de leche de cabra elaborado por procesos naturales.

Para cocinar se prefiere el aceite de oliva extraído en frío y sin refinar, y se sustituyen la sal y el azúcar con especias y zumos de fruta. Asimismo, se recomienda reducir el consumo de té y café, y aumentar el de tisanas, zumos de verduras frescas, agua mineral y bebidas elaboradas a base de cereales.
El enfermo de cáncer también puede recibir ayuda por medio de la meditación, la terapia por visualización, los consejeros y la psicoterapia.
Terapia megavitamínica. Es un complemento de las terapias dietéticas descritas. Incluso con una alimentación saludable, el enfermo de cáncer puede padecer insuficiencia de vitaminas y minerales por mala absorción; se prescriben así cantidades mayores que las recomendadas normalmente, a fin de asegurar una absorción suficiente. Por ejemplo, la dosis diaria de vitamina C es mil veces mayor que la normal de 30 mg. También suelen aumentarse las dosis de vitaminas A, B y E, así como de selenio, cinc, calcio, magnesio y molibdeno.


Consejos de Psicoterapia para el tratamiento del cáncer

Diversos estudios realizados con enfermos de cáncer demuestran que en el origen de la enfermedad e incluso en las probabilidades de supervivencia intervienen factores de índole psicológica. Se afirma que las personas positivas, emprendedoras, joviales y extrovertidas tienen menos probabilidades de contraer cáncer. Quienes llegan a padecerlo pero niegan que la enfermedad amenace su vida y adoptan una actitud resuelta y combativa tienen muchas más probabilidades de sobrevivir largo tiempo que quienes se limitan a aceptarla estoicamente o quienes se sienten desvalidos y pierden toda esperanza de curación.

Las terapias psicológicas utilizadas para ayudar a los enfermos de cáncer se proponen modificar su estado de ánimo y brindarles apoyo para reducir su ansiedad y depresión. El tratamiento se basa en el principio de que los pensamientos, sentimientos e imágenes mentales afectan al cuerpo, en particular al sistema inmunológico.

Los inmunólogos creen que algunas células de dicho sistema tienen una actividad destructora de agentes nocivos. El estrés y la soledad reducen esa actividad, mientras que las actitudes positivas y la fe en el propio bienestar la aumentan. Entre las terapias encaminadas a favorecer tales actitudes se incluyen la relajación y respiración, la meditación, la visualización y la hipnoterapia.

Según la técnica de visualización, desarrollada por el médico Carl Simonton, se pide al paciente que se imagine una batalla en que poderosas células inmunitarias persiguen y destruyen células cancerosas débiles y confundidas. Muchos enfermos aseguran sentirse mejor después de someterse al tratamiento, y aprenden tan bien a afrontar su enfermedad, que su calidad de vida mejora en forma notoria.


Consejos de Acupuntura como terapia alternativa para el cáncer

La principal aplicación del tratamiento por medio de agujas es mitigar los síntomas de la enfermedad o reducir las molestias que causa el tratamiento ortodoxo. Se ha utilizado con éxito para combatir los efectos de la radioterapia empleada contra el cáncer de cuello uterino, así como para aumentar el número de glóbulos blancos en los pacientes sometidos a radioterapia.


Consejo Clínico Ortodoxo para el tratamiento del cáncer

La medicina ortodoxa utiliza tres tratamientos: la cirugía para extirpar los tumores, la radioterapia para destruir las células cancerosas y la quimioterapia para frenar su multiplicación.
Los cánceres que con más frecuencia exigen una intervención quirúrgica son los de mama, pulmón, colon, útero y testículo. Cuando un tumor ha crecido lo suficiente para permitir su detección, las células malignas quizá se hayan propagado ya a otras partes del cuerpo; en tal caso, la cirugía es incapaz de extirpar todo el tejido canceroso, pero es necesaria si el tumor causa una obstrucción o ejerce presión.

La radioterapia suele preferirse en el caso del cáncer de piel, así como en el de cuello uterino en fase temprana. No todas las formas de cáncer responden a ella; cuanto más profundo es el tumor, más difícil resulta tratarlo. Al igual que las técnicas de cirugía, las de radiación han mejorado mucho, pero aún tienen efectos indeseables cuya gravedad depende en parte del grado de bienestar del paciente al iniciar el tratamiento. Los efectos más comunes son fatiga y náuseas; ambos se alivian con medicamentos. La depresión también es frecuente; algunas clínicas facilitan consejeros para ayudar a los pacientes durante el tratamiento.

La quimioterapia es el tratamiento preferible en otros casos, como el de la leucemia, la enfermedad de Hodgkin y los tumores en testículos y médula ósea. Hace 20 años la leucemia casi siempre resultaba mortal; en la actualidad muchos niños se curan con un tratamiento basado exclusivamente en la quimioterapia. Son más de 50 los medicamentos disponibles; los mejores resultados se obtienen casi siempre combinando dos o más de ellos.

Recientemente se han desarrollado fármacos que sólo atacan las células cancerosas, lo que reduce los efectos secundarios; aun así, el tratamiento todavía entraña molestias.
Aunque los tratamientos alopáticos no ofrecen garantía de curación, a veces detienen la diseminación del cáncer y no deben descartarse. Las terapias naturales son controvertidas y no pueden sustituir el tratamiento normal.

Muchos pacientes aseguran que las dietas anticancerosas los han ayudado porque les permiten participar activamente en la lucha contra la enfermedad. Sin embargo, no existen pruebas científicas de que tales dietas den resultado. Un estudio reciente incluso demostró que algunos pacientes que se sometieron a la dieta de Bristol junto con el tratamiento ortodoxo alcanzaron menores tiempos de supervivencia que enfermos del mismo tipo que no recibieron sino el tratamiento alopático normal. Se desconoce la causa, pero algunos médicos han señalado que adoptar un régimen exclusivamente vegetariano puede ser demasiado drástico y resultar contraproducente.

No existe acuerdo en cuanto a la eficacia de la terapia megavitamínica. Las pruebas clínicas no han demostrado que prolongue el tiempo de supervivencia, pero los médicos la prescriben a los pacientes que tienen alta probabilidad de contraer cáncer de estómago.
Los extractos de hierbas no se consideran eficaces, y el de almendras amargas incluso es peligroso porque contiene cianuro.

Los médicos alópatas no creen que la visualización, la hipnoterapia ni la meditación tengan efecto alguno sobre el desarrollo de los tumores o sobre el tiempo de supervivencia de los enfermos, pero admiten que la psicoterapia individual y la de grupo pueden tenerlo en mayor o menor grado. En general, la medicina alopática considera que el apoyo psicológico es vital en el tratamiento del cáncer.

Como en el caso de las terapias basadas en cambios de dieta, el beneficio radica en emprender acciones que aumenten la fe en el propio poder de recuperación. Dicha capacidad de autosugestión y el efecto que se le atribuye sobre el sistema inmunológico quizá expliquen los casos de reducción espontánea de tumores por curación espiritual.


CONSEJOS SOBRE EL CÁNCER DEL HOSPITAL JOHN HOPKINS (USA)

1. Todos tenemos células cancerígenas. Estas células no aparecen en análisis estándares hasta que las mismas se han multiplicado por miles de millones. Cuando un médico le dice a un paciente de cáncer que no tiene más células cancerígenas en su cuerpo luego de un tratamiento, significa que el examen ya no detecta las células cancerigenas, porque la cantidad de ellas en el cuerpo no alcanzan la cantidad necesaria para ser detectadas en el análisis normal.

2. Las células cancerígenas aparecen de 6 a 10 veces en la vida de una persona.

3. Cuando el sistema inmune de una persona es suficientemente fuerte, las células cancerígenas son destruidas por éste y se evita su multiplicación para formar un tumor.

4. Cuando una persona tiene cáncer, esto indica que esa persona tiene deficiencias nutricionales múltiples. Estas podrían ser genéticas, ambientales, por alimentos o por factores de estilo de vida.

5. Para solucionar las deficiencias nutricionales múltiples y fortalecer el sistema inmune, se recomienda un cambio en la dieta, incluyendo suplementos.

6. La quimioterapia implica el envenenamiento de las células cancerígenas de rápido crecimiento, pero a la vez destruye células buenas en el sistema óseo, en el tracto intestinal, etc. y pueden causar daños en órganos, tales como el hígado, riñones, corazón, pulmones, etc.

7. Mientras la radiación destruye las células cancerígenas, también quema y daña las células saludables, los tejidos y los órganos.

8. El tratamiento inicial con quimioterapia y radiación a menudo reduce el tamaño del tumor. Sin embargo, el uso prolongado de quimioterapia y radiación no conduce a la destrucción de más tumores.

9. Cuando el cuerpo tiene demasiada carga tóxica, debido a la quimioterapia y la radiación, el sistema inmune está débil o destruido; entonces la persona puede sufrir de varias clases de infecciones y complicaciones.

10. La quimioterapia y la radiación pueden provocar mutación en las células cancerígenas y pueden hacerse resistentes y también de difícil destrucción. La cirugía también puede provocar que las células cancerígenas se dispersen a otros lugares del cuerpo.

11. Una forma efectiva de combatir el cáncer es no alimentar las células cancerígenas con alimentos que las estimulen a multiplicarse, y así dejarlas morir de hambre.


Las células cancerígenas se alimentan de:

A. El azúcar es un alimento estimulante del cáncer. Al eliminar el azúcar de nuestra alimentación se elimina un alimento que fortalece la proliferación de células cancerígenas. Los sustitutos del azúcar, tales como: Nutra Sweet, Equal, Spoonful, etc, son fabricados con Aspartame y éste es dañino. Un mejor sustituto del azúcar es la miel de abeja y la melaza, pero siempre en pequeñas cantidades. A la sal de mesa se le añade un químico para volverla blanca, y éste es estimulante de células cancerígenas. La mejor alternativa es la sal marina ó aminoácidos Bragg.

B. La leche produce en el cuerpo flemas, especialmente en el tracto gastro-intestinal. El cáncer se alimenta de flemas. Al eliminar la leche y sustituirla con leche de soja sin azúcar, las células cancerígenas son privadas de su alimento y mueren.

C. Las células cancerígenas se desenvuelven en un ambiente ácido. Una dieta estructurada a base de carnes rojas es ácida, por lo tanto es preferible ingerir pescado y carnes blancas (pollos) en lugar de carne de res o de cerdo. La carne roja también contiene antibióticos para el ganado, hormonas del crecimiento y parásitos, todos ellos son dañinos, especialmente a personas con cáncer.

D. Una dieta elaborada con un 80% de vegetales frescos y zumos, granos, semillas, nueces y un poco de frutas estimula a crear un ambiente alcalino. El restante 20% de la alimentación se puede proveer de alimentos cocidos, incluyendo granos. El zumo de vegetales frescos provee enzimas vivas que son fácilmente absorbidas, penetrando al nivel celular en 15 minutos, alimentando y estimulando el desarrollo de células sanas y saludables. Beba zumo de vegetales frescos (incluyendo habichuelas y judías jóvenes) para conseguir enzimas vivas que contribuyan a desarrollar células saludables, además ingiera vegetales 2 o 3 veces al día. Las enzimas se destruyen a temperaturas de 40º C (104º F), por lo tanto cocine sus vegetales a temperaturas inferiores a 40º C.

E. Elimine el café, té y chocolate pues tienen cafeína. El té verde es una mejor alternativa y posee propiedades que combaten el cáncer. Lo mejor para beber es el agua purificada o filtrada, para evitar las toxinas y los metales pesados en el agua. El agua destilada es ácida, por lo tanto evítela.

F. La proteína cárnica es difícil de digerir y requiere de muchas enzimas digestivas. Los cárnicos no digeridos permanecen en el intestino, transformándose en sustancias putrefactas, lo cual produce más toxinas.

G. La pared de las células cancerígenas tienen una dura capa de proteína. Al reducir la ingesta de cárnicos quedan libres más enzimas para atacar la pared exterior de las células enfermas, lo cual permite destruir un mayor número de células cancerígenas.

H. Algunos suplementos alimenticios ayudan a construir el sistema inmune (antioxidantes, vitaminas, minerales, ácidos esenciales, etc.) lo cual contribuye a que el propio organismo genere células que destruyen las células con cáncer. Otros suplementos alimenticios, como la vitamina E, causan apoptosis o muerte programada de células, que es el método normal del cuerpo de desechar células dañadas, no deseadas o innecesarias.

I. El cáncer es una enfermedad de la mente, del cuerpo y del espíritu. Una actitud pro activa y un espíritu positivo, indudablemente ayudan a sobrevivir a una persona con cáncer. La ira, la soledad y la tristeza provocan estrés y un fuerte ambiente ácido al organismo. Aprender a tener un espíritu lleno de amor y perdón contribuirá a mejorar las condiciones de cáncer. Aprenda a relajarse y a disfrutar de la vida.

J. Las células cancerígenas no pueden operar en un ambiente oxigenado por lo tanto se recomienda hacer ejercicios y respiraciones profundas diariamente, contribuyendo a que las células reciban más oxígeno. La terapia con oxígeno es otra forma empleada para destruir las células cancerígenas.


RECOMENDACIONES PARA PREVENIR EL CANCER:

1. No utilice envases plásticos en el microondas.
2. No ponga botellas plásticas con agua en el congelador.
3. No utilice envoltura de plástico el microondas

El Hospital John Hopkins recientemente emitió este boletín informativo. Esta información también fue enviada a lectores del Centro Medico del Ejercito de los EE.UU Walter Reed. El químico Dioxina produce cáncer, especialmente cáncer de mama. La Dioxina es un agresivo veneno para las células de nuestro cuerpo.

No congele agua en botella plástica, esto libera dioxinas del plástico. Recientemente, el Dr. Edward Fujimoto, Gerente del Programa de Salud del Hospital Castle, estuvo en un programa de TV explicando los riesgos en la salud. Explicó sobre la dioxina y cuán peligroso es para nosotros. Dijo que no deberíamos calentar nuestros alimentos en el microondas en envases plásticos. Esta sugerencia aplica especialmente para alimentos que contengan grasas. Dijo que la combinación de grasas, calor intenso y envases de plástico liberan la dioxina hacia el alimento, lo cual finalmente llega a las células del organismo al ingerirlos. En lugar del plástico, el Dr. Fujimoto recomienda, para cocer los alimentos, utilizar vidrio, como los envases en Corning Ware, Pyrex o cerámicos. Se consiguen los mismos resultados de cocción, pero sin dioxina. Los alimentos precocidos que se venden en los supermercados (como las sopas instantáneas ramen) se deben cambiar de sus envases plásticos a otros envases como los aquí mencionados. El papel para resguardar los alimentos calentados no es tan malo, pero usted no sabe de qué materiales está hecho el papel. Es más seguro utilizar envases de vidrio, Corning Ware, etc. El Dr. Fujimoto recordó que hace un tiempo los restaurantes de comida rápida prescindieron de envases de espuma (foam) y pasaron a envases de papel para conservar los alimentos calientes. El problema de la dioxina fue una de las razones.

El doctor también explicó que las envolturas plásticas -como la resina termo-plástica- es muy peligrosa cuando se utiliza en alimentos que se cocinan en microondas. Las toxinas del envase de plástico se mezclan con el alimento debido a las altas temperaturas durante el proceso de cocción en el microondas. Es mejor envolver los alimentos con papel toalla.

 

Recomendaciones de la Medicina Regenerativa Celular (MRC)

Si bien la MRC es una ciencia dedicada a la prevención de enfermedades de forma efectiva y definitiva, también tiene dentro de sus protocolos diversas técnicas que han sido considerada como muy efectivas contra el cáncer. Un de ellas es la conocida como Mega-dosis de vitamina C intravenosa, donde se suministra por goteo lento durante diversas horas , varios días a la semana grandes cantidades de vitamina C pura, siguiendo las normativas internacionales para su uso. Un ejemplo de la efectividad de esta técnica es la publicada en 2010 por el Dr. Elia Ranzato, considerado el oncólogo de mayor prestigio en el tratamiento del cáncer más devastador, el sarcoma. 

De igual manera, otra técnica muy conocida como la Ozonoterapia intravenosa ha resultado de gran ayuda sola o como apoyo de los esquemas de quimioterapia o radioterapia, como se demostró en el estudio publicado en 2004 por el servicio de oncología del hospital Dr. Negrin de Canarias.

Es importante aclarar que estas dos técnicas deben ser realizadas por profesionales expertos que pueden valorar las condiciones ideales para su colocación.

 

Recomedaciones de la Medicina Ortomolecular

Se ha comprobado que los niveles de vitamina D son indirectamente proporcionales al riesgo de aparición del cáncer: mientras más bajo es el nivel, más posibilidad de tener cáncer. Por ello mantener niveles de  de 50 o 60ng/mL podrían evitar el cáncer en más del 86% de los casos, como lo revelan diversos estudios realizados entre 2007 y 2011 en EEUU.

Productos comprobados con intenso poder oncocida (destrucción de las células cancerígenas)

- Indol-3-Carbinol (derivado de las crucíferas)

- Pimienta larga de Ceylan

- Hongos como el Shitake, Maitake, Reishi, Hongo del Sol

- Extracto de semilla de melocotón (vit B17)

- Guanábana o Graviola

El uso de estos productos y de otros antioxidantes deben ser analizados si la persona recibe conjuntamente tratamiento halopatico tradicional

 

 

 

 

Nota Importante:

El Consejo Profesional de Terapeutas le recomienda que se asegure que su terapeuta cumple con un código ético como terapeuta profesional, y de que cuenta con la formación adecuada en su especialidad, bien sea como especialista en la materia, o incluso como doctorado